Muchas familias sienten culpa al pensar en llevar a un padre o un abuelo a un centro de día. Sin embargo, estos espacios pueden mejorar la calidad de vida de los adultos mayores, favorecer su convivencia y dar tranquilidad a quienes trabajan durante el día. La decisión debe tomarse en familia, con diálogo y respeto, buscando siempre el bienestar de la persona mayor.