jueves, abril 3, 2025
HomeFamiliaNo esperes a preguntarte ¿qué está pasando con mi hijo?

No esperes a preguntarte ¿qué está pasando con mi hijo?

Muchos papás se asustan cuando sus hijos llegan a la adolescencia. De repente, el niño obediente se vuelve rebelde, se enoja por todo, no quiere hablar, se encierra en su cuarto o empieza a tener amigos y costumbres que no son buenas. Entonces los papás se preguntan: ¿qué hice mal? o ¿en qué momento cambió mi hijo?

La verdad es que la adolescencia no es el problema, el problema es que muchas veces los papás empiezan tarde a formar a sus hijos.

La educación empieza desde que son pequeños

Desde que un niño nace, empieza a aprender. Aprende con lo que ve, con lo que escucha, con lo que se le permite y con lo que se le corrige. Si desde chiquito aprende a obedecer, a decir la verdad, a respetar a los demás y a confiar en sus papás, cuando llegue la adolescencia tendrá más herramientas para enfrentar los cambios.

Pero si los papás le dicen “sí” a todo, no lo corrigen, no le ponen límites o no hablan con él desde pequeño, llegará a la adolescencia sin rumbo… y ahí es cuando llegan los problemas.

Los papás son los primeros maestros

Nadie conoce a los hijos como sus papás. Nadie los ama tanto ni tiene tanta influencia en ellos. Por eso los papás deben enseñar desde el principio, no sólo cosas de la escuela, sino sobre la vida, los valores, la fe, el respeto, el perdón y el esfuerzo.

No se trata de dar sermones ni gritar, sino de estar cerca, escuchar, dar ejemplo y corregir con cariño.

¿A qué edad hay que empezar?

La respuesta es fácil: desde que son bebés.

• Cuando son pequeños (de 0 a 6 años), necesitan mucho amor, pero también límites. Ahí aprenden a confiar, a obedecer y a saber qué está bien y qué no.

• Entre los 7 y los 12 años, ya pueden entender más. Es el momento de enseñarles a ser responsables, a decir la verdad, a cumplir con sus deberes.

• En la adolescencia (13 años en adelante), ya no se forma desde cero… sólo se acompaña lo que ya se sembró antes.

Mejor prevenir que corregir tarde

Muchos problemas en los adolescentes se pueden evitar si los papás se toman en serio la educación desde antes. No hay que esperar a que aparezca una crisis para actuar.

Educar con amor, tiempo y paciencia desde pequeños es la mejor forma de evitar sufrimientos después.

Para recordar

• A los hijos se les empieza a formar desde que nacen.

• El ejemplo de papá y mamá vale más que mil palabras.

• Habla con tus hijos todos los días, aunque sean pequeños.

• Corrige con firmeza, pero siempre con amor.

• No tengas miedo de decir “no” cuando sea necesario.

Formar a un hijo es enseñar a amar, respetar y vivir bien. Y eso empieza desde el principio, no cuando ya es tarde.

RELATED ARTICLES

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisment -

Most Popular

Recent Comments